Plantillas digitales y corte in situ en flotas

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Cuando hablamos de rotulación de flotas, muchas veces se piensa solo en el diseño final, en los colores corporativos, en cómo se verá el logo rodando por las calles de Albacete.

Pero detrás de un resultado profesional y duradero hay todo un proceso técnico que comienza mucho antes del vinilado en sí.

Hoy queremos hablarte de un tema clave para asegurar que cada vehículo de tu flota se vea igual de bien: la diferencia entre trabajar con plantillas digitales precortadas y hacer el corte in situ sobre el propio vehículo.

En Rotulalba, llevamos años aplicando vinilos en furgonetas, camiones, turismos de empresa y autobuses. Sabemos que no todos los vehículos son iguales, y que la rotulación de flotas necesita precisión, planificación y también flexibilidad para adaptarse a lo que ocurre en el taller.

Por eso te vamos a contar cómo tomamos decisiones técnicas según el tipo de superficie, el diseño y el tiempo disponible, para que el trabajo no solo quede bien, sino que también se haga de forma eficiente.

¿Plantillas digitales o corte in situ? Cuándo elegir cada opción

Cuando hablamos de plantillas digitales, nos referimos a archivos generados a partir de mediciones precisas del vehículo, o bien a partir de bases de datos que ya contienen plantillas estándar para modelos concretos.

A partir de estos archivos, se imprime y se corta el vinilo por control numérico (CNC), lo que permite tener las piezas listas antes de que el vehículo llegue al taller.

Esta técnica tiene varias ventajas. La primera, el control del tiempo: se puede producir en paralelo a la disponibilidad del vehículo.

La segunda, la estandarización: si se va a aplicar la misma rotulación en 5, 10 o 20 unidades del mismo modelo, este sistema garantiza coherencia visual entre todas ellas. Y la tercera, el menor riesgo de error humano al cortar directamente en el vehículo.

Ahora bien, no todo se puede prever con una plantilla digital. Hay detalles que cambian de una unidad a otra, pequeñas variaciones de carrocería, accesorios añadidos, sensores o relieves que hacen que, una vez delante del vehículo, haya que ajustar, estirar, e incluso cortar. Y aquí entra en juego el corte in situ.

El corte in situ requiere mayor pericia del instalador, porque hay que trabajar sobre la propia superficie. Pero también permite adaptar el vinilo en tiempo real a lo que nos encontramos.

Por ejemplo, en furgonetas con molduras irregulares o en vehículos con mucho desgaste, donde lo que se mide en papel no siempre cuadra al 100 %.

Knifeless Tape: precisión sin cuchilla

Uno de los avances que ha mejorado muchísimo la seguridad y precisión en la rotulación de flotas es el uso de Knifeless Tape. Se trata de una cinta con un hilo integrado que se coloca sobre el vehículo antes de aplicar el vinilo.

Una vez colocado el material, se tira del hilo y se corta el vinilo con precisión, sin necesidad de usar cuchillas metálicas que podrían dañar la pintura original.

Esta técnica es especialmente útil en zonas como paragolpes, entradas de puertas, canaletas o transiciones entre materiales. En Rotulalba lo usamos cuando el diseño lo requiere y siempre que haya que cortar sobre la superficie sin poner en riesgo la carrocería.

¿Cómo evitar uniones visibles? Menos piezas, mejor resultado

Una de las preocupaciones más habituales en la rotulación de flotas es que no se noten las uniones entre piezas. Y es lógico: una rotulación con cortes visibles, solapes o líneas torcidas transmite una imagen descuidada, aunque el diseño sea bueno.

Para evitarlo, se busca siempre minimizar el número de piezas. En el caso de plantillas digitales, esto se hace mediante anidado inteligente: se organizan las piezas en el material de forma que se aproveche al máximo el vinilo y se generen las mínimas uniones.

En el caso del corte in situ, el instalador juega con el estirado y con la memoria del material para cubrir la mayor superficie posible sin tener que empalmar.

La experiencia aquí lo es todo. Saber hasta dónde se puede estirar sin deformar el diseño, o cómo ocultar una unión justo bajo una moldura, es parte del saber hacer que distingue un acabado correcto de uno impecable.

El flujo de trabajo completo, paso a paso

Para que lo tengas claro, te explicamos cómo suele ser el flujo de trabajo cuando en Rotulalba abordamos la rotulación de una flota:

Primero, realizamos una medición precisa del vehículo. Si es un modelo habitual, usamos la plantilla digital, pero siempre verificamos en taller que los puntos clave coinciden.

Después pasamos a la fase de anidado, donde optimizamos el aprovechamiento del material para reducir desperdicio y minimizar uniones.

Luego viene la impresión, usando tintas resistentes a UV, seguida por el curado para fijar bien los pigmentos. A continuación, se aplica el laminado protector, que puede incluir laminado UV si el cliente lo solicita. Esto no solo mejora la durabilidad, sino que también facilita la limpieza y evita el deterioro por el sol.

Después de laminar, se procede al corte CNC, si se trabaja con plantilla digital, o se deja el material listo para aplicar directamente si se hará el corte in situ.

En ambos casos, la instalación incluye un pretratamiento de la superficie, aplicación del vinilo con control de tensión y temperatura, y finalmente un repaso de calidad para verificar todos los puntos.

¿Cuánto se tarda en rotular una flota?

Una de las preguntas que más nos hacen es cuánto tiempo lleva rotular cada unidad. Y es lógico: si tienes 5 o 10 vehículos en uso diario, necesitas planificar cuándo y cómo traerlos al taller.

Aquí van unos datos orientativos, siempre que se trate de un diseño medio (logotipo, datos de contacto, grafismo lateral) en furgoneta tipo Peugeot Expert, Citroën Jumpy o Renault Trafic:

  • Con plantilla digital y buena accesibilidad: unas 3,5 horas por unidad.
  • Con corte in situ (diseño personalizado o vehículo con accesorios): entre 4,5 y 5 horas.

Para camiones rígidos o cabezas tractoras, los tiempos pueden oscilar entre 5 y 8 horas, dependiendo de la complejidad del diseño y las condiciones del vehículo.

Lo ideal en flotas grandes es trabajar por turnos o planificar entregas parciales. En Rotulalba te ayudamos a organizar ese calendario para que no se paralice tu operativa y puedas mantener el ritmo sin renunciar a un trabajo bien hecho.

Y después… control de calidad final

La última fase, pero no menos importante, es la revisión. Verificamos que no haya burbujas, que los vinilos estén bien asentados, que las uniones estén limpias y que el diseño esté alineado en ambos lados del vehículo. En muchos casos, esto se hace con una plantilla visual que nos permite cotejar cada detalle.

Esto asegura que cada unidad de la flota se vea igual, lo que es esencial para dar una imagen coherente de marca. Porque no se trata solo de poner un vinilo, sino de que tu empresa proyecte confianza, orden y profesionalidad desde el primer vistazo.

¿Qué elegir para tu flota en Albacete?

Como ves, no hay una única forma correcta de abordar la rotulación de flotas. Depende de tus vehículos, del diseño que quieras aplicar y del tiempo que puedas destinar a cada unidad.

En general, para flotas con modelos repetidos y un diseño constante, las plantillas digitales ofrecen rapidez y coherencia. Para vehículos más diversos o diseños personalizados, el corte in situ es más flexible.

Lo importante es que sepas que ambas opciones se pueden hacer bien, si se tienen en cuenta los detalles técnicos, las herramientas adecuadas y, sobre todo, la experiencia de quienes aplican el vinilo cada día.

En Rotulalba te asesoramos para que tu flota hable bien de tu empresa desde la carretera. Si estás en Albacete y estás valorando rotular varios vehículos, cuenta con nosotros para planificar el proceso, optimizar costes y garantizar un resultado profesional en cada unidad.